Fyalar Frozen Wind
18/10/2006, 02:56:09
Su musculatura y su tamaño le daban gran fuerza al Yeti, he hicieron de él un rival bastante duro, casi mortal; nuestros escuderos se apresuraron a tomar su arma y escudo para impedir que nos atacara directamente, los hechiceros prepararon sus mas destructivos conjuros, yo tomé mi arco y flechas y retrocedí para apuntar al demoníaco hombre de nieve, pero resultaba difícil, pues pese al buen trabajo de los escuderos, era imposible evadir las violentas ráfagas de nieve que el Yeti lanzaba hacia nosotros. La lucha se intensificaba, pues cada vez que el Yeti parecía estar apunto de caer, una ráfaga de nieve lo hacía desaparecer de nuestra vista, para luego reaparecerlo mas y mas fuerte; en el acto, el Yeti chocó contra un muro de la cueva debido a la explosión realizada por un hechicero. En cuestión de segundos, pudimos ver como el techo congelado se rompía en pedazos, todo el hielo cayó hacia nosotros en forma de afilados cuchillos; el impacto fue violento, he hizo que los escuderos soltaran sus armas para protegernos, lo cual fue terrible.
Tras la ruptura del hielo, una avalancha de nieve nos cegó parcialmente, y nos impidió ver el momento en el que el Yeti regresó contra los escuderos, pero ahora sin armas y por sorpresa; ¡que rayos! ¡ahhhhhh! ¡que sucede?! Pronto solo pudimos escuchar el sonido de nuestros escuderos cayendo uno por uno, casi ciegos, ante el poderoso Yeti.
Cuando la nieve se difuminó denuevo, la imagen horrible de unos 8 hombres destrozados en la nieve nos dejó paralizados por un momento, antes de que el Yeti volviera a aparecer ante nosotros; el pánico se transformó en furia al pensar en los escuderos que habían dado su vida por la nuestra, ¡bestia infernal! ¡prepárate para enfrentarnos! Con el grito de batalla y el rugido del Yeti, nuevamente, magos, arqueros y unos pocos escuderos sobrevivientes nos lanzamos a la lucha para salir de esa tumba de hielo.
El uso de poderosas runas, bastones, varitas mágicas y flechas parecía no ser suficiente; en ese momento me di cuenta de que al usar runa tras espadazo tras flecha, le estábamos dando tiempo al Yeti para curarse a si mismo, de una manera que hasta entonces desconocíamos de las bestias primitivas. ¡Todos atáquenlo al mismo tiempo! ¡3…2…1! Y así una gran cantidad de runas, flechas y ataques directos, culminaron en el cuerpo del Yeti, provocando un estallido aún más grande que los anteriores.
Tras el estallido, nuevamente nos vimos aplastados por una avalancha de hielo y nieve que provenían de lo alto de la cueva, ¡que nadie se mueva! ¡el Yeti parece haber muerto! ¡guarden silencio! La nieve se dispersó nuevamente, para iluminar al cuerpo del Yeti, aparentemente sin vida; la luz era intensa, demasiado, pronto nos llegó a la cara, ¡eso es extraño, hay algo allá arriba! Y nos dimos cuenta de lo que era. ¡Es una salida, se abrió un agujero en el techo! ¡estamos salvados!
Poco a poco pudimos escalar el muro de la cueva, para finalmente, ver la luz del exterior. Y fue grande nuestra sorpresa al encontrarnos en medio de la isla de Senja, la única isla del mar nórdico colonizada por humanos.
Los habitantes nos brindaron ayuda, y así nos informaron que el Yeti era una leyenda de terror que los primeros marinos en el lugar habían encontrado en el pasado; muy a menudo, esta isla, y el resto del polo norte eran atacados por el Yeti, y ningún otro guerrero había podido enfrentarlo antes.
Tras el reconocimiento de los habitantes hacia nosotros, nos despedimos del polo norte, para regresar a nuestros hogares, sabiendo que habíamos ayudado bastante a aquella isla.
Hace 8 meses esa expedición dio comienzo con 22 hombres y mujeres involucrados, 8 perdieron la vida ante la bestia de nieve, otros 3 enfermaron tras la estancia prolongada en las heladas cavernas, ahora solo 11 vivimos para contar la historia, que deseguro, no será la última. Fin
En memoria de Twilight devil, gracias a él pude ver la isla de Folda por primera vez, recién llegado al continente tibiano.
Tras la ruptura del hielo, una avalancha de nieve nos cegó parcialmente, y nos impidió ver el momento en el que el Yeti regresó contra los escuderos, pero ahora sin armas y por sorpresa; ¡que rayos! ¡ahhhhhh! ¡que sucede?! Pronto solo pudimos escuchar el sonido de nuestros escuderos cayendo uno por uno, casi ciegos, ante el poderoso Yeti.
Cuando la nieve se difuminó denuevo, la imagen horrible de unos 8 hombres destrozados en la nieve nos dejó paralizados por un momento, antes de que el Yeti volviera a aparecer ante nosotros; el pánico se transformó en furia al pensar en los escuderos que habían dado su vida por la nuestra, ¡bestia infernal! ¡prepárate para enfrentarnos! Con el grito de batalla y el rugido del Yeti, nuevamente, magos, arqueros y unos pocos escuderos sobrevivientes nos lanzamos a la lucha para salir de esa tumba de hielo.
El uso de poderosas runas, bastones, varitas mágicas y flechas parecía no ser suficiente; en ese momento me di cuenta de que al usar runa tras espadazo tras flecha, le estábamos dando tiempo al Yeti para curarse a si mismo, de una manera que hasta entonces desconocíamos de las bestias primitivas. ¡Todos atáquenlo al mismo tiempo! ¡3…2…1! Y así una gran cantidad de runas, flechas y ataques directos, culminaron en el cuerpo del Yeti, provocando un estallido aún más grande que los anteriores.
Tras el estallido, nuevamente nos vimos aplastados por una avalancha de hielo y nieve que provenían de lo alto de la cueva, ¡que nadie se mueva! ¡el Yeti parece haber muerto! ¡guarden silencio! La nieve se dispersó nuevamente, para iluminar al cuerpo del Yeti, aparentemente sin vida; la luz era intensa, demasiado, pronto nos llegó a la cara, ¡eso es extraño, hay algo allá arriba! Y nos dimos cuenta de lo que era. ¡Es una salida, se abrió un agujero en el techo! ¡estamos salvados!
Poco a poco pudimos escalar el muro de la cueva, para finalmente, ver la luz del exterior. Y fue grande nuestra sorpresa al encontrarnos en medio de la isla de Senja, la única isla del mar nórdico colonizada por humanos.
Los habitantes nos brindaron ayuda, y así nos informaron que el Yeti era una leyenda de terror que los primeros marinos en el lugar habían encontrado en el pasado; muy a menudo, esta isla, y el resto del polo norte eran atacados por el Yeti, y ningún otro guerrero había podido enfrentarlo antes.
Tras el reconocimiento de los habitantes hacia nosotros, nos despedimos del polo norte, para regresar a nuestros hogares, sabiendo que habíamos ayudado bastante a aquella isla.
Hace 8 meses esa expedición dio comienzo con 22 hombres y mujeres involucrados, 8 perdieron la vida ante la bestia de nieve, otros 3 enfermaron tras la estancia prolongada en las heladas cavernas, ahora solo 11 vivimos para contar la historia, que deseguro, no será la última. Fin
En memoria de Twilight devil, gracias a él pude ver la isla de Folda por primera vez, recién llegado al continente tibiano.