PrideinfLames
29/10/2006, 21:20:54
... no alcancé a asestar el golpe cuando con un solo movimiento de una de sus patas arremetió fuertemente mi cuerpo lanzandolo al agua, mis ojos se cerraron. ¿ Que hacia esa Araña aqui ? este no es su habitat. ellas viven en Plains of Havoc, ¿que demonios estará pasando ? abrí los ojos otra vez, un rostro muerto me miraba con la vista perdida, nadé hacia arriba y ahi estaba aún, imponente se alimentaba de los cadaveres que estaban en el piso. Salí del agua un poco dañado asi que pronuncie : Exura !
rehabilité un poco mi cuerpo gracias al hechizo, tomé de nuevo mi espada y me lanze hacia ella, di un pequeño salto y me arrastre de espaldas aprovechando que estaba mojado pasando por entre las patas de la Araña, intenté enterrar mi espada en su abdomen, pero lanzo una telaraña que la arrebató de mis manos y la lanzo a mas de 7 metros. intenté levantarme para recoger mi espada, pero me tomó cons sus dos patas delanteras y me puso frente a su cabeza, era horrible estar ahi, las dos especies de pinsas que hacian la funcion de boca rechinaban cuando las movia, sus 8 ojos me miraban fijamente. La verdad es que sentía mucho miedo, las dos patas enroscadas en mi cuerpo ejercian mucha presión, asi que hice lo primero que se me vino a la mente.
Utevo Lux ! - Grité, la luz afectó sus ojos cegandola momentaniamente, di una patada a su cabeza y cai al piso, corri en busca de mi espada, cuando se recuperó me lanze para rodar de cabeza rapidamente y corte una de sus patas, el fuerte chillido que emitio tapó mis oidos, mientras ella gritaba corri y corté otra de sus extremidades, fué en ese moomento cuando dos arañas venenosas de menor tamaño salieron de dentro de ella y me atacaron, pero fue inutil porque con dos movimientos de mis espadas los pequeños aracnidos cayeron partidos por la mitad. Enfurecida la Araña Gigante lanzó desde su boca un vapor verde que me llego directo al rostro, me empecé a sentir muy mal, y mi eneregia disminuia mucho, recorde un viejo echizo que me enseño mi padre: Exana pox !- dije y la sensacion se detuvo, revitalizado salté sobre el lomo de la ciratura de 8 patas y enterré mi espada dejando salir un biscoso liquido verde, la Araña se levantoi sobre sus patas traseras lanzandome al piso, di el ultimo grito de guerra al levantarme y corrí dispuesto a todo, boté mi escudo y tomando la espada con mis dos manos, la moví de arriba hacia abajo. La cabeza de la criatura cayó poco antes de que las patas de su cuerpo se doblaran dejando caer su pesado cuerpo al piso. me deje caer de espaldas al piso con brazos y piernas abiertas, jadiante y sangrante. Pero no había tiempo de descansar ni de revisar los cuerpos muertos, algo me decia que Sardius me necesitaba cada vez más. tome un trozo de carne de dragón y lo comí, en 5 minutos ya estaba listo para avanzar de nuevo.
Eran las 5 de la madrugada cuando estaba entrando a la ciudad de Thais, las calles estaban vacías, no se escuhaba nada, ni un solo movimiento ni dentro ni fuera de las casas, ni siquiera los guardias estaban en las puertas, preocupado corrí hacia la casa de Sardius. Un frío de ultratumba penetraba en los huesos y el viento se intentaba llevar mi capa y mi capucha. Golpié con fuerza la puerta de la casa de mi viejo amigo, para mi sorpresa el golpe hizo que se abriera lentamente rechinando, di un paso adelante y me di cuenta que el piso estaba totalmente manchado de sangre, no había luz asi que con torpesa y presura prendi una antorcha. Y ahí estaba él sentado en una silla con la cabeza gacha, su pelo blanco manchado de sangre, un puñal atravesaba su estomago, la impresión hizo que la antorcha cayera de mis manos, Sardius no daba señales de vida...
TO BE CONTINUED
rehabilité un poco mi cuerpo gracias al hechizo, tomé de nuevo mi espada y me lanze hacia ella, di un pequeño salto y me arrastre de espaldas aprovechando que estaba mojado pasando por entre las patas de la Araña, intenté enterrar mi espada en su abdomen, pero lanzo una telaraña que la arrebató de mis manos y la lanzo a mas de 7 metros. intenté levantarme para recoger mi espada, pero me tomó cons sus dos patas delanteras y me puso frente a su cabeza, era horrible estar ahi, las dos especies de pinsas que hacian la funcion de boca rechinaban cuando las movia, sus 8 ojos me miraban fijamente. La verdad es que sentía mucho miedo, las dos patas enroscadas en mi cuerpo ejercian mucha presión, asi que hice lo primero que se me vino a la mente.
Utevo Lux ! - Grité, la luz afectó sus ojos cegandola momentaniamente, di una patada a su cabeza y cai al piso, corri en busca de mi espada, cuando se recuperó me lanze para rodar de cabeza rapidamente y corte una de sus patas, el fuerte chillido que emitio tapó mis oidos, mientras ella gritaba corri y corté otra de sus extremidades, fué en ese moomento cuando dos arañas venenosas de menor tamaño salieron de dentro de ella y me atacaron, pero fue inutil porque con dos movimientos de mis espadas los pequeños aracnidos cayeron partidos por la mitad. Enfurecida la Araña Gigante lanzó desde su boca un vapor verde que me llego directo al rostro, me empecé a sentir muy mal, y mi eneregia disminuia mucho, recorde un viejo echizo que me enseño mi padre: Exana pox !- dije y la sensacion se detuvo, revitalizado salté sobre el lomo de la ciratura de 8 patas y enterré mi espada dejando salir un biscoso liquido verde, la Araña se levantoi sobre sus patas traseras lanzandome al piso, di el ultimo grito de guerra al levantarme y corrí dispuesto a todo, boté mi escudo y tomando la espada con mis dos manos, la moví de arriba hacia abajo. La cabeza de la criatura cayó poco antes de que las patas de su cuerpo se doblaran dejando caer su pesado cuerpo al piso. me deje caer de espaldas al piso con brazos y piernas abiertas, jadiante y sangrante. Pero no había tiempo de descansar ni de revisar los cuerpos muertos, algo me decia que Sardius me necesitaba cada vez más. tome un trozo de carne de dragón y lo comí, en 5 minutos ya estaba listo para avanzar de nuevo.
Eran las 5 de la madrugada cuando estaba entrando a la ciudad de Thais, las calles estaban vacías, no se escuhaba nada, ni un solo movimiento ni dentro ni fuera de las casas, ni siquiera los guardias estaban en las puertas, preocupado corrí hacia la casa de Sardius. Un frío de ultratumba penetraba en los huesos y el viento se intentaba llevar mi capa y mi capucha. Golpié con fuerza la puerta de la casa de mi viejo amigo, para mi sorpresa el golpe hizo que se abriera lentamente rechinando, di un paso adelante y me di cuenta que el piso estaba totalmente manchado de sangre, no había luz asi que con torpesa y presura prendi una antorcha. Y ahí estaba él sentado en una silla con la cabeza gacha, su pelo blanco manchado de sangre, un puñal atravesaba su estomago, la impresión hizo que la antorcha cayera de mis manos, Sardius no daba señales de vida...
TO BE CONTINUED