Avel Arcangel
18/11/2006, 20:41:53
¿Cuántas veces preferimos olvidar aquella información que nos resulta incómoda?
“Todos los demás están equivocados, mi punto de vista es el único válido,
verdadero y correcto, simplemente porque es mío, me gusta y me acomoda.”
¿Alguna vez me he dado el trabajo de averiguar en detalle en qué consisten los
valores y principios que inspiran mi vida? ¿De dónde vienen? ¿Cuál es su fuente?
¿Me consta que esa fuente es correcta y que, así, los valores y principios que recibí
de ella también? ¿No existe la remota posibilidad de que aquello en lo que creo no
sea correcto? ¿Cómo estoy tan seguro?
¿Y cómo sé que estoy en lo correcto? ¿En qué me baso? ¿Cuál es la evidencia que
sustenta mi forma de pensar?
“Si me encuentro con una doctrina o ciencia rigurosa que me demuestra, más allá
de toda duda, que lo que considero correcto más bien es un error, prefiero no
complicarme y mirar para el lado…”
“Al escuchar a ciertas personas o instituciones que dicen lo contrario a lo que
pienso o hago, prefiero no ver ni escuchar nada de lo que dicen; lo boto a la basura
de inmediato”. ¿Y si hubiera algo de verdad en ello?
Cada persona es distinta a las demás; cada uno tiene su vida, sus
experiencias buenas y malas, su formación; en definitiva, cada uno tienen
sus valores y principios. ¿Cómo es posible saber si los valores y principios
de cada uno son correctos y verdaderos? ¿Según qué criterio?
“Todos los demás están equivocados, mi punto de vista es el único válido,
verdadero y correcto, simplemente porque es mío, me gusta y me acomoda.”
¿Alguna vez me he dado el trabajo de averiguar en detalle en qué consisten los
valores y principios que inspiran mi vida? ¿De dónde vienen? ¿Cuál es su fuente?
¿Me consta que esa fuente es correcta y que, así, los valores y principios que recibí
de ella también? ¿No existe la remota posibilidad de que aquello en lo que creo no
sea correcto? ¿Cómo estoy tan seguro?
¿Y cómo sé que estoy en lo correcto? ¿En qué me baso? ¿Cuál es la evidencia que
sustenta mi forma de pensar?
“Si me encuentro con una doctrina o ciencia rigurosa que me demuestra, más allá
de toda duda, que lo que considero correcto más bien es un error, prefiero no
complicarme y mirar para el lado…”
“Al escuchar a ciertas personas o instituciones que dicen lo contrario a lo que
pienso o hago, prefiero no ver ni escuchar nada de lo que dicen; lo boto a la basura
de inmediato”. ¿Y si hubiera algo de verdad en ello?
Cada persona es distinta a las demás; cada uno tiene su vida, sus
experiencias buenas y malas, su formación; en definitiva, cada uno tienen
sus valores y principios. ¿Cómo es posible saber si los valores y principios
de cada uno son correctos y verdaderos? ¿Según qué criterio?